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martes, 9 de junio de 2015

JARA Y BOZAL. MENTIRA NUMERO 2: LA CAZA ES UN DEPORTE



Y después de estas emocionantes y “esperanzadoras” elecciones, por fin me he decidido a escribiros esta segunda entrega de la trilogía de “Jara y bozal”, para taparles la boca a esos señores y señoras, que se empeñan en llevar una escopeta en la mano por nuestros montes, y dispararle a lo que les  da la gana. Y encima te dicen que es un derecho, un deporte y casi algo comparable a una experiencia mística... 
Volviendo tras una jornada haciendo deporte, en sano contacto con la naturaleza
 Pues bien, escribo esta segunda parte de la trilogía para describirle a todo el que lo quiera leer, como es una escena de caza en la España actual, ya que puede haber alguno que habiendo leído a Unamuno se piense que el cazador es un ser meticuloso y paciente que va por el campo con su perro siguiendo el rastro de su presa, hasta que en una mezcla de ingenio, perseverancia y suerte, consigue encontrarla y darle caza, para echarla al puchero y dar un festín en su casa.

Os pongo en situación de lo que sería una escena de caza habitual:

-        6 de la mañana: los cazadores (suelen ser todos hombres, aunque cuentan que la paridad está llegando también al mundo de la caza y también hay cazadoras), se reúnen en algún punto de encuentro, llámalo bar, para tomarse algo que entone el cuerpo, ya que como es sabido por todos los cazadores, un buen lingotazo mejora la pericia del buen cazador. Es tan buena la mezcla de alcohol y armas que muchos se llevan su petaca al campo para estar bien borrachos cuando sale la presa en cuestión, ya que es así como mejor se dispara.

-        8 de la mañana: supongamos que es una montería, en este caso el coto de caza se habrá llenado de perros con ganas de sangre, que recorren el campo en busca de jabalíes, corzos, ciervos y todo ser viviente que halla por el coto. El coto suele estar vallado, por lo que los animales antes o después pasarán por delante de alguno de los puestos, donde se encuentran los aguerridos cazadores con su rifle en mano, por lo que antes o después acabarán matando algo. Es casi mas una cuestión de probabilidad que de destreza. Por cierto, muchos de esos perros que se han soltado para hacer salir a los animales a lugares visibles, se quedarán por el campo, formarán manadas y se asilvestrarán, provocando muertes al ganado de las zonas circundantes, de las cuales se hará culpable al lobo (se encuentre o no por allí, aunque desde luego si aparece durante una montería nadie dudará en disparar sobre un animal tan dañino).
"Noble" caza de jabalí con perros

-        11 de la mañana: el sol empieza a apretar, es hora de llevar a todos los que se han sufrido un disparo por equivocación a un médico de confianza, (esto quiere decir que no lo ponga en conocimiento de las autoridades, como debe hacerse con todas las heridas causadas por arma de fuego), hacerse fotos con los animales muertos (algunos hasta se fotografían con los genitales de los animales abatidos -ver artículo anterior-) y empezar la sección de carnicería, esto es arrancar cabezas, colmillos y todo aquello que se quiera inmortalizar en el salón de alguna casa campo con buen gusto. Algunas veces, hasta se aprovecha la carne, y se llevan los animales muertos al lugar donde se realizará el ágape típico en esta clase de eventos.

-        14:00: todos los cazadores están ya en la casa donde se va a realizar la comida, es tiempo de beber y comer como si no hubiera un mañana, enseñarse las fotos con los animales que han cazado, preguntar si esa parcela del pueblo llámalo X se va a recalificar, o si tal contrato público se lo va a quedar tu primo o el mio. Los momentos de euforia varonil como este son bien aprovechados para embarcarse en proyectos de este calado, no hay mas que ver las parejas de baile de muchas cacerías.

-        17:00-20:00: esto ya varía mucho dependiendo de cada uno, están los que hacen comida-cena, los que se van antes para volver a su ciudad por la noche, los que van en busca de efemérides. Esto ya es muy personal.

Se preguntarán ustedes cómo sé esto sin ser cazador. Hay un periodo entre las 14:00 y las 17:00 en el que si han cogido los animales muertos, y los quieren consumir, llaman a un veterinario para que tome muestras de la carne a consumir. El veterinario suele llegar a una hora en la que todos van como cubas, y no se cortan en hacer el más grotesco e inconveniente de los comentarios, sin darse cuenta de que el veterinario va allí para trabajar, no para tomarse algo con ellos, y muchas veces muy a su pesar.

Como ciudadano, creo que toda institución, organización, persona etc. que reciba dinero público debe estar sometida a la mayor de las transparencias y vigilancia, y si se ha dado algún caso en el que el dinero que se dio para un uso no se utilizó para eso, sea en el ámbito ecologista o el que sea, me parece repudiable. Pero decir que se dedican ingentes cantidades de dinero a subvencionar a ONGs que velan por la salud de nuestro medioambiente y que las personas que están en estas asociaciones viven a cuerpo de rey, es totalmente falso. Pero prefiero a arriesgarme un proyecto con fines medioambientales, que es algo bueno en sí mismo y que algún cara dura pueda aprovecharse, ante lo cual hay que estar vigilante, que dar un solo euro de las arcas públicas a favorecer estampas tan cotidianas como la relatada en este artículo.

DVD para promocionar la caza entre el público escolar entre 7 y 12 años, subvencionando por la Junta de Castilla y León
Recibiendo una educación de respeto al medio ambiente y a los animales

Pan-cromo

jueves, 19 de marzo de 2015

JARA Y BOZAL. MENTIRA NÚMERO 1: LOS CAZADORES SON MAYORÍA

En el último número de la revista Jara y Sedal apareció en portada y en las páginas principales informaciones insidiosas y falsas contra el movimiento ecologistas, destinadas a desinformar a la masa cinegética y crear un clima antiecologista, mostrando al ecologismo como un movimiento minoritario, apoltronado y enriquecido a costa de dinero público. Con este artículo vamos a ir desmontando algunas de las mentidas vertidas desde ese folletín cinegético.

Un bozal. Esto es lo que deberían ponerse en el hocico los señores de cierta revista de caza en vez de escribir artículos como el publicado hace unas semanas y del cual no pienso ni adjuntar el enlace, ya que me parece una basura llena de mentiras que desde este blog iremos desmontando poco a poco.

Empezaré por lo que más me llamó la atención y que además por tratarse de datos es objetivo y muy fácil de desmentir. En el artículo de esta revista, se dice que en España hay 180.000 ecologistas, sumando los socios de las 5 principales asociaciones ecologistas (Greenpeace, WWF-ADENA, SEO, Amigos de la Tierra y Ecologistas en Acción) y por contra 1.000.000 de cazadores aludiendo al número de licencias de caza.
Cazadores que se les nota que necesitan cazar para poder comer

Este millón de licencias de caza, ya baja a 850.000 según el programa “La tuerka” del pasado 12 de marzo (según ellos, con datos facilitados por la RFEC), pero aún hay más, ya que licencias y número de cazadores no es lo mismo, ya que, un mismo cazador puede sacarse tantas licencias de caza como comunidades autónomas hay en España. Y esto no lo digo yo, lo dice la Real federación española de caza en su página web: http://www.fecaza.com/hemeroteca/49-noticias-generales/2204-la-rfec-trabaja-por-el-aumento-de-cazadores-federados.html.

Así que, fiándonos de los datos proporcionados por los propios cazadores, si hubiese por ejemplo 1,5 licencias por cazador el número de cazadores se quedaría rondando los 550.000, lo cual es casi la mitad del número de cazadores que la revista “Jara y Sedal” cita en su lamentable artículo.
Amantes de la naturaleza, exibiendo su valía.

Por otro lado, a la hora de contar ecologistas, tenemos que tener en cuenta que no hace falta federarse o sacarse una licencia para serlo, por lo que tendríamos que pensar que el número de personas que son socios o voluntarios de asociaciones ecologistas, sería el número mínimo de ecologistas que hay en España, y por supuesto no valdría con contar sólo a los de las 5 asociaciones mas grandes, ya que sino habría que comparar este número con el de número de cazadores en las 5 federaciones de caza más grandes de España, que algo me dice que ahí ya sería mas elevado el número de ecologistas que de cazadores.

Además en los últimos comicios a los que fueron llamados los españoles, (las elecciones europeas de 2014), los partidos que llevaban en su programa electoral alusiones negativas al actual modelo cinegético obtuvieron los siguientes votos:
  • 176.237 personas votaron al PACMA.
  • 299.884 personas votaron a Primavera Europea
  • 1.245.948 personas votaron a Podemos
  • 1.562.567 personas votaron a La Izquierda Plural
En total 3.284.636 personas votaron a partidos contrarios al modelo actual de caza en España y en cuyos programas electorales se incluyen puntos a favor de destinar de dinero público a la protección del medio ambiente y las especies de fauna y flora propias de cada lugar.

Por cierto que el resto de partidos también habla de destinar recursos al medioambiente (aunque luego hagan otras cosas): por ejemplo el PP habla de crear “bancos de hábitats” o de “impulsar la formación y concienciación en cambio climático” y el PSOE entre otras cosas se muestra contrario al fracking y habla de crear una “fiscalidad verde”. Lo que esta persona que escribe el artículo no ha encontrado es ninguna alusión a favor del actual modelo cinegético ni europeo ni español, en ninguno de los partidos que tuvieron mas de 100.000 votos (que son los que he investigado).

Así pues: ¿Quién representa una minoría en este país los cazadores o los ecologistas?
Usted decide.

Pancromo. GRAMA
Carlos Delgado, Consejero balear de Turismo posando con los testículos de un ciervo