domingo, 12 de julio de 2015

Saladares del sur de Madrid y norte de Toledo

Si hay un ambiente extremo, en el que hay que estar bien adaptado y además echarle un par de narices para resistir y prosperar, son los saladares. Saladares los hay al sur de Madrid y norte de Toledo. Sales, calor y sequedad en verano; sales, frío y escarcha en invierno. No hay término medio, o te adaptas o te buscas la vida en otro lado. Y si te quedas es que eres más raro que un perro a cuadros. Tan raro como los bípedos que se atreven a visitar los saladares en plena ola de calor, en el mes de julio. Riqueza botánica, sol y diversión aseguradas.

La laguna de Las Esteras se sitúa entre Titulcia y Villaconejos. Se trata de un vaso de no más de dos hectáreas que, en periodo estival, luce una llamativa costra seca y blanca. Son sales evaporitas depositadas hace la intemerata, cuando aquéllo era un gran lago salado. Básicamente están compuestas por yesos, margas, sales sódicas y sales magnésicas. Ser planta y crecer en este medio, no es fácil cuestión y las que lo hacen están muy adaptadas a estas condiciones.

Halo-chaladus gramensis
La sección miraflores de ARBA ha reunido a un buen puñado de chalados. Están también alguno de la sección de deficientes mentales de GRAMA. El sol aprieta. Las cabezas van calentándose. Santiago sabe cómo captar la atención del personal y sus explicaciones hacen sobrellevar mejor el calor. Hacer entender cuestiones complejas como las comunidades vegetales de la laguna no es moco de pavo y emplea la táctica barriosésama. "Arriba, el albardinar; abajo, el salicorniar"; "Dentro, las cianobacterias; fuera, el orzagal". Sus alumnas le miran de reojo, cojen una muestra de suelo, lo chupan y nos dicen el pH, la conductividad y el punto de sal.

Poco a poco van surgiendo un buen puñado de plantas. Unas "fuera", otras "dentro". Los coralillos pueblan las orillas hace poco ocupadas por agua. Es una planta anual y tiene que darse prisa en colonizar, reproducirse y dejar sus semillas en el suelo para el año siguiente. La sapina tiene más porte, es más señora planta y también habita "dentro". Las mola la sal y allí la tienen a saco.Un poco más fuera está la sargadilla. Otra suculenta, que acumula agua hinchando sus hojas. Junto a ella, parientes salados como el almarjo o la barrilla.

La riqueza vegetal es tremenda. Es la única laguna salada de la región de Madrid y tan solo está protegida por estar incluida en el catálogo de humedales de la Comunidad, lo que implica que tiene que estar en suelo no urbanizable y poco más. En cualquier sitio con un mínimo de sensibilidad aquello estaría protegido como reserva de flora y puesto en valor. Ya en el pasado la cercana explotación minera vertió en la laguna y cambió sus condiciones físico-químicas. Parece que esto se arregló pero no se han vuelto ver cigüeñuelas.

Juanma ha visto moverse algo en el horizonte. Es la trucha salvaGe del saladar. Saltos de alegría. Darío se moja los pies y se convierte en la sirenita de Copenague. Antonio salta, chilla y ríe de alegría. Bea alimenta a las poblaciones de lirón careto.

Tras el espectáculo dado en Las Esteras, tomamos rumbo a Borox, en el reino bolo de Toledo. Junto a un polígono industrial de película de terror serie B, en un vallejo, aparece un tarayal mixto de Tamarix canariensis y Tamarix boveana, este último raro-raro. Su población es muy escasa en el centro peninsular ya que necesita unas condiciones de humedad y salinidad que no es fácil de encontrar. También entre sales, vemos juncos marítimos, que junto a los anteriores y a alguna orzaga, le aportan unas tonalidades de verde muy estéticas. Santiago mira a los ojos a Raúl y sabe que es incapaz de identificar el boveana. "El secreto está en la brácteas: brácteas grandes. Grande, pequeño; grande, pequeño". Cuánto bien hizo Barrio Sésamo.

Por último queda un tesoro más por ver. Allá donde cristo dio las tres voces, se encuentra un arroyuelo con suelos salinos en el que encontramos una rareza en el centro peninsular: la Sarcocornia alpini. Darío se revuelca como un puerco de monte en celo y Antonio se le ofrece. Es el no va más.
Sarcocornial toledano
Con las gargantas como suelas llegamos al bar. Se acabaron los males de calor y se da comienzo a males de otras tipologías. Creeréis que estamos locos por hacer estas cosas con este calor, pero los que hemos ido tenemos un gesto en la cara que delata nuestra felicidad. Nos conjuramos para volver al año que viene ¡y en verano!

Rareza botánica

Sapina (Arthrocnemum macrostachyum)
Cebadilla (Hordeum marimum)
Coralillos o salicornia coraloide (Microcnemum coralloides)
Limonio bolo (Limonium toletanum)
Sarcocornia alpini
Mirafloris arbensis
Santiago y sus chicas. Su médico le ha recomendado un dieta rica en sal
Revolcándose en el sarcocornial
En el bar todo es mejor
¡Trucha salvaGe oeh oeh oeh!

domingo, 14 de junio de 2015

Paseo por el Lozoya: ¡Queremos unos ríos vivos!

El río Lozoya es el río con más presas de toda la región. El 60% de su cuenca se haya regulada por cinco grandes presas (Pinilla, Riosequillo, Puentes Viejas, Villar y Atazar) que constituyen la mayor reserva de agua para abastecimiento de la Comunidad de Madrid (el 63% de total). Casi en la confluencia con el Jarama, se alza, imponente, el muro de la presa del Pontón de la Oliva, monumento hidraúlico símbolo del Canal de Isabel II.Allí hemos querido expresar nuestro rechazo a la gestión hídrológica que opera en Madrid y que deja sin caudales ecológicos a nuestros ríos. Porque queremos unos ríos vivos... ¡y con agua para la vida!

Es 13 de junio y el júbilo se desata en muchos municipios por el cambio de aires políticos. Pero los aires de la política hidraúlica siguen oliendo a rancio o se camuflan con naftalina. Según la normativa de aguas deberían establecerse caudales ecológicos para garantizar el buen estado de los ecosistemas fluviales... pero por alguna razón ni la Confederación del Tajo ni el Canal de Isabel II lo están haciendo. Los organizadores del acto de la mañana (los cinco pesados de siempre: ARBA, El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo) nos recuerdan que es recurrente que se desequen kilómetros y kilómetros de ríos porque no se fijan caudales ecológicos. Los chavales se han entretenido dando color a la mañana y haciendo saber a los que por allí pasan que ya está bien.
Simón, instruyendo al personal

Tras pasar la presa del Pontón alguien pregunta la razón de la existencia del muro, ya que no retiene nada de agua. Se explica allí que los ingenieros de caminos de este país han ejemplarizado "sus grandes dotes de sabiduría" en la cuenca del Lozoya. El Pontón, tras cinco años de construcción (1851-1856), utilizando mano de obra carcelaria con 1500 prisioneros de las guerras carlistas, no podía cumplir con su cometido, debido a las filtraciones que se producían y, especialmente en el estiaje, no podía trasvasarse agua para la capital. Hubo entonces que hacer la presa de Navarejos, 6 kilómetros arriba. Pero la sabiduría ingenieril no se dio cuenta que las aguas procedentes de los arroyos cercanos colmataban demasiado rápido la presa y que además transportaban aguas cargadas de sedimentos que hacían poco bebible lo que se canalizaba a Madrid.

Tras el Pontón de la Oliva
La construcción de la presa del Villar hizo que estos problemas fuesen más llevaderos, pero el gasto económico en limpieza de la presa de Navarejos hizo necesario la construcción de otra presa, dos kilómetros arriba de la de Navarejos: la presa de la Parra, un par de kilómetros más arriba.

Pero aquí no terminó el gasto de dinero público en hormigón hidraúlico en el Lozoya. En 1965 se decide realizar la gran obra del Atazar, el principal reservorio de agua para Madrid, la obra que daría solución a la "pertinaz sequía". Las obras se alargaron más de lo pensado; problemas aquí y problemas allá (inestabilidad geotécnica, una cosa de nada) hicieron que el presupuesto inicial de 1.000 millones de pesetas de la época se multiplicara por 5 (si ahora hay mordidas y corruptelas, no podemos imaginar lo que se movería en la dictadura). Pero ahí no acaba todo. Tras acabar la presa en 1972 y ser llenada... fisura en el muro. La presa no podía llenarse más del 80% por peligro a que aquello petara. Pero unas fuertes lluvias en 1978 hacen que eso se llene, que tiemble por todos lados y que la fisura se agrande. Resultado: mayor inversión económica en la presita. Actualmente el Atazar no puede llenarse, por seguridad, por encima de los últimos 13 metros de su cota de coronación.

Sauceda del bajo Lozoya
El río en sus últimos kilómetros baja ajeno a esta triste historia. La vegetación de ribera se ha recuperado en los últimos veinte años de una forma espectacular. Fresnos, chopos, alisos y sauces invaden toda la ribera por la que penetra el agua limpia y fría del Lozoya. Una trucha salva(g)e intenta remontar la presa de la Parra, pero no puede porque no hay escala para peces.

En las laderas del estrecho y empinado valle crecen quejigales y enebrales que reclaman el sitio que les corresponden en laderas antaño abusadas por el pastoreo y el carboneo. Un buitre ha decidido ocupar el rocado rocoso allá donde no puede ser molestada por la masificación escaladora. El viejo topo ha sido deshauciado por las lluvias recientes.

Las gargantas sedientes buscan el bar; los ojos, llenos de verdor ripario, buscan la pancarta que unos operarios al servicio del Canal han retirado sin escrúpulo ambiental. No queda otra que brindar por conseguir unos ríos vivos, con agua para la vida... Nuestros ojos llegarán a verlo. Seguro.


Dando color a la protesta

Camino de conseguir unos ríos vivos

Presa de Navarejos

Allá en lo alto...

Así se ha quedado al saber la historia de las presas del Lozoya...

Valle bajo del Lozoya


El topo, damnificado de las tormentas
Señalando el camino a seguir

Saucedas del Lozoya

Presa de La Parra

En el bar, descansando tras la dura jornada


martes, 9 de junio de 2015

JARA Y BOZAL. MENTIRA NUMERO 2: LA CAZA ES UN DEPORTE



Y después de estas emocionantes y “esperanzadoras” elecciones, por fin me he decidido a escribiros esta segunda entrega de la trilogía de “Jara y bozal”, para taparles la boca a esos señores y señoras, que se empeñan en llevar una escopeta en la mano por nuestros montes, y dispararle a lo que les  da la gana. Y encima te dicen que es un derecho, un deporte y casi algo comparable a una experiencia mística... 
Volviendo tras una jornada haciendo deporte, en sano contacto con la naturaleza
 Pues bien, escribo esta segunda parte de la trilogía para describirle a todo el que lo quiera leer, como es una escena de caza en la España actual, ya que puede haber alguno que habiendo leído a Unamuno se piense que el cazador es un ser meticuloso y paciente que va por el campo con su perro siguiendo el rastro de su presa, hasta que en una mezcla de ingenio, perseverancia y suerte, consigue encontrarla y darle caza, para echarla al puchero y dar un festín en su casa.

Os pongo en situación de lo que sería una escena de caza habitual:

-        6 de la mañana: los cazadores (suelen ser todos hombres, aunque cuentan que la paridad está llegando también al mundo de la caza y también hay cazadoras), se reúnen en algún punto de encuentro, llámalo bar, para tomarse algo que entone el cuerpo, ya que como es sabido por todos los cazadores, un buen lingotazo mejora la pericia del buen cazador. Es tan buena la mezcla de alcohol y armas que muchos se llevan su petaca al campo para estar bien borrachos cuando sale la presa en cuestión, ya que es así como mejor se dispara.

-        8 de la mañana: supongamos que es una montería, en este caso el coto de caza se habrá llenado de perros con ganas de sangre, que recorren el campo en busca de jabalíes, corzos, ciervos y todo ser viviente que halla por el coto. El coto suele estar vallado, por lo que los animales antes o después pasarán por delante de alguno de los puestos, donde se encuentran los aguerridos cazadores con su rifle en mano, por lo que antes o después acabarán matando algo. Es casi mas una cuestión de probabilidad que de destreza. Por cierto, muchos de esos perros que se han soltado para hacer salir a los animales a lugares visibles, se quedarán por el campo, formarán manadas y se asilvestrarán, provocando muertes al ganado de las zonas circundantes, de las cuales se hará culpable al lobo (se encuentre o no por allí, aunque desde luego si aparece durante una montería nadie dudará en disparar sobre un animal tan dañino).
"Noble" caza de jabalí con perros

-        11 de la mañana: el sol empieza a apretar, es hora de llevar a todos los que se han sufrido un disparo por equivocación a un médico de confianza, (esto quiere decir que no lo ponga en conocimiento de las autoridades, como debe hacerse con todas las heridas causadas por arma de fuego), hacerse fotos con los animales muertos (algunos hasta se fotografían con los genitales de los animales abatidos -ver artículo anterior-) y empezar la sección de carnicería, esto es arrancar cabezas, colmillos y todo aquello que se quiera inmortalizar en el salón de alguna casa campo con buen gusto. Algunas veces, hasta se aprovecha la carne, y se llevan los animales muertos al lugar donde se realizará el ágape típico en esta clase de eventos.

-        14:00: todos los cazadores están ya en la casa donde se va a realizar la comida, es tiempo de beber y comer como si no hubiera un mañana, enseñarse las fotos con los animales que han cazado, preguntar si esa parcela del pueblo llámalo X se va a recalificar, o si tal contrato público se lo va a quedar tu primo o el mio. Los momentos de euforia varonil como este son bien aprovechados para embarcarse en proyectos de este calado, no hay mas que ver las parejas de baile de muchas cacerías.

-        17:00-20:00: esto ya varía mucho dependiendo de cada uno, están los que hacen comida-cena, los que se van antes para volver a su ciudad por la noche, los que van en busca de efemérides. Esto ya es muy personal.

Se preguntarán ustedes cómo sé esto sin ser cazador. Hay un periodo entre las 14:00 y las 17:00 en el que si han cogido los animales muertos, y los quieren consumir, llaman a un veterinario para que tome muestras de la carne a consumir. El veterinario suele llegar a una hora en la que todos van como cubas, y no se cortan en hacer el más grotesco e inconveniente de los comentarios, sin darse cuenta de que el veterinario va allí para trabajar, no para tomarse algo con ellos, y muchas veces muy a su pesar.

Como ciudadano, creo que toda institución, organización, persona etc. que reciba dinero público debe estar sometida a la mayor de las transparencias y vigilancia, y si se ha dado algún caso en el que el dinero que se dio para un uso no se utilizó para eso, sea en el ámbito ecologista o el que sea, me parece repudiable. Pero decir que se dedican ingentes cantidades de dinero a subvencionar a ONGs que velan por la salud de nuestro medioambiente y que las personas que están en estas asociaciones viven a cuerpo de rey, es totalmente falso. Pero prefiero a arriesgarme un proyecto con fines medioambientales, que es algo bueno en sí mismo y que algún cara dura pueda aprovecharse, ante lo cual hay que estar vigilante, que dar un solo euro de las arcas públicas a favorecer estampas tan cotidianas como la relatada en este artículo.

DVD para promocionar la caza entre el público escolar entre 7 y 12 años, subvencionando por la Junta de Castilla y León
Recibiendo una educación de respeto al medio ambiente y a los animales

Pan-cromo

sábado, 23 de mayo de 2015

Paseo por el río Jarama: en el reino cacique de Torremocha

Hemos recorrido uno de los sotos de ribera con mayor valor de todo del Jarama. Viejos chopos, lustrosos alisos, agua limpia, truchas salva(g)es... Pero no todo son parabienes en Torremocha del Jarama. Una larga lista de actuaciones poco claras y más que sospechosas de su alcalde, Carlos Rivera, enturbian esta comarca. Aquí os lo contamos.


Torremocha es un pueblo tranquilo de la otrora llamada Sierra Pobre. Calles limpias, edificios aseados, casas de piedra remozada... llaman la atención de los paseantes. Carlos Rivera se llama su alcalde y lleva siéndolo desde las primeras elecciones democráticas. Un fiera de la política. Allá a lo lejos se ven los cantiles del Jarama y sus altas alamedas que nos han hecho vernir hasta aquí en un día soleado y limpio.

Al poco de salir del pueblo varios montones de escombros son vertidos donde los ojos del turista no llegan. Parece ser que el Ayuntamiento los ha depositado allí y no está muy por la labor de su retirada. Deben de mirar por los dineros municipales y de esta forma ahorrarse las tasas por vertido.

A lo lejos vemos una depuradora a medio construir. Una planta dimensionada para 10.000 habitantes equivalentes. No salen las cuentas: en el municipio solo viven cerca de 1.000 personas ¿alguien pensó en algún momento que aquéllo podía crecer tantísimo? Sin duda un derroche especulativo de dinero público para dar cobertura a unos intereses chafados por la crisis.

Con nosotros viene una colaboradora de Jarama Vivo desde siempre; luchadora en la agrupación TRAS (Torremocha Rural y Sostenible) desde hace unos años; sufridora del gobierno regional desde hace unos cuantos más. Ha tenido que soportar en sus carnes muchos desencuentros con el Alcalde. Según sabemos, el motor del pueblo es el entramado de relaciones clientelares montadas a partir del Ayuntamiento y en el que nada se mueve sin el plácet del mismo. Si te enfrentas al poder, todo empieza a salirte mal; si eres servil, no habrá ningún problema.

Nos acordamos de otra vieja amiga de la zona. Tiene una casita junto al río en un paraje de ensueño. Por alguna razón desconocida no obtiene licencia para ejercer como establecimiento de turismo rural. A escasos metros de su casa, el antiguo molino celebra bodas y aloja personas en una legalidad más que dudosa, con altos niveles de ruido que han provocado que el búho real deje de anidar en las proximidades. Aquí nadie actúa. Para colmo tienen el dominio público ocupado.

Nuestra amiga nos cuenta el calvario que ha pasado en su labor como concejala. Cómo ha sido casi imposible conseguir información municipal y las irregularidades cotidianas en el funcionamiento de los plenos. Para colmo el Alcalde, en el programa electoral, lleva una mayor transparencia en el funcionamiento de la institución. Para llorar.

En un rato, junto al soto del Jarama, enumeramos algunos casos de irregularidades: el plan urbanístico, una residencia construida sobre vía pecuaria; un complejo de apartamentos para ancianos de la cooperativa Trabensol construidos en suelos protegidos recalificados para dotaciones sanitarias públicas (y con sentencia ganada por Ecologistas en Acción); la construcción de una carretera sobre vía pecuaria para dar acceso a una urbanización irregular (Los Tomillares) hoy legalizada...¿Y aquél proyecto de parque temático de "La Tierra Media" en la Sierra Norte? ¿Y el proyecto de coto de pesca que dejaría el río "limpio y ordenado"? Aquí no se da puntada sin hilo.

Podríamos seguir enumerando asuntillos del Ayuntamiento, pero el día está muy bonito y merece la pena continuar el paseo. Los altos chopos y la frondosa aliseda deja paso a un continuo cementerio de plantaciones marradas (¡Jo, más marrones!). AENA compró más de 250 hectáreas en Torremocha para ser reforestadas como compensación de los daños ocasionados por el desvío y canalización del Jarama por la ampliación del aeropuerto del Jarama. Más de 6 millones de euros de desembolso. Las plantaciones, que costaron, al menos, 2,3 millones han servido para muy poco. Hay zonas con marras de más del 90% y otras muy cercanas al 100%. Y el que eligió las especies tampoco era un hacha: árboles alóctonos o fuera de su hábitat es la nota predominante entre los supervivientes.

Un aguilucho cenizo vuela entre el cereal ya crecido, dominando el amplio valle. Sobre las laderas se depositan yesos y calizas que recuedan que aquí en algún tiempo lejano hubo un mar, cuando Pepito hizo la primera comunión. Encinas y quejigos se descuelgan en las rampas que bajan desde la orilla de Guadalajara hacia el Jarama. Las grameras y los arberos amenizan la mañana con sus interminables conversaciones. Simón reivindica el paleocauce del río. Todo es amistad y sosiego. No han venido chuchos esta vez. Salta una trucha salva(g)e.

Ha sido un bonito día en una buena tierra. Vienen nuevos aires desde el oeste, a nuestra izquierda. Quizás lleguen a orear el panorama en Torremocha. Falta hace.


El Charlas, contándonos aquéllo de AENA

Buscando las truchas salva(g)es
Nuestro querido Jarama




martes, 5 de mayo de 2015

CONCURSO DE PEGATINAS "POR UNOS RÍOS LIMPIOS"


Buscamos una imagen para la campaña en defensa de los ríos madrileños. Julio no nos ha cecido sus derechos de imagen por lo que no hemos tenido más remedio que hacer un llamamiento público ante el populacho. Así es de triste nuestro existir (Como dijo alguien: "the life is hard").


No esperes grandes premios, ni salir en revistas de moda con Cristiano Ronaldo, ni que Felipe VI te dé un príncipe de Asturias. No. Pero al menos estarás colaborando con unos pelagatos ecologistas que no tienen pasta ni tiempo para diseñarse una pegatina como dios manda. Y lo que sí te garantizamos es que la imagen ganadora tendrá una difusión masiva por todos los ríos de Madrid y allende el Jarama incluso.

¡Participa! Plazo abierto hasta el 28 de mayo.

Más información: http://www.asociaciongrama.org/





sábado, 25 de abril de 2015

Jornada de actividades en el río Manzanares

El río Manzanares es, en mucha gente, sinónimo de contaminación y degradación fluvial. Ha sido y es la cloaca por la que circulan la mayor parte de los residuos líquidos de la gran ciudad de Madrid. Pero en su zona alta nos encontramos con un río vivo, de aguas cristalinas, que es preciso conservar y cuidar. ARBA, El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA, Jarama Vivo, Plataforma en Defensa del Tajo de Toledo y el colectivo local La Libéluna nos hemos juntado hoy para llamar la atención y actuar sobre este valioso lugar no exento de problemas.

Explicaciones sin par
Los compañeros de ARBA y La Libélula agachaban el lomo recogiendo residuos en todo el tramo urbano del río a su paso por Manzanares el Real, como si les fuera la vida en ello. No es para menos. Basura de todo tipo han cogido en sus bolsones: restos de escombros, una zaptilla vieja, un pañal de una familia muy pulcra, el envase del lavavajillas y hasta el tubo de gel de ese corredor de montaña que tan poco respeta a la montaña. Para que las conciencias de los paseantes queden removidas, si es el caso, van repartiendo octavillas a troche y moche. Hoy, el Manzanares no ha tenido mejores aliados que esta cincuentena de militantes fluviales.
El susodicho río Manzanares

Con la venia de los anteriores, otros sin embargo han preferido actividades menos sacrificadas en lo físico, pero necesarias para ir creando la conciencia ecologista imprescindible para conformar la masa social que mañana tendrá que liderar el cambio político hacia una sociedad menos pedorra (nos estamos flipando, pero queda bien). Grameros corre-ríos, soteños del Jarama, arberos mira-flores, toledanos del Tajo, ecologistas accionistas y alguno que pasaba por allí, caminaban por la cabecera del río Manzanares, al borde del éxtasis ocasionado por el fluir del río entre las rocas, la luminescencia del sol relejada en los gráciles pétalos del Gordoarberus floris y el libre brincar entre pozas de las truchas salva(g)es de la sierra del Guadarrama.

El enteradillo fluvio-gramero, que siempre habla, se vio arropado, en esta ocasión, por algunas de las mentes más lúcidas de la casta del ecologismo chusquero madrileño. El enteradillo soto-pescador, nos contó que las truchas del Manzanares no son más que híbridos de variaedades teutonas soltadas a granel años ha y que, aguas abajo, la fauna piscícola está condicionada por el negocio pesquero montado por el coto local, que actúa arropado y jaleado por la administración regional ("quien quiera carne de pez que se vaya a la pescadería", dijo una voz entre el público).

El enteradillo arbero-miraflor nos mostró el quehacer de iluminados ingenieros que modificaron la vegetación circundante al río, para recrear una formación boscosa que solo debería de existir en las peores pesadillas de Simón (ese prohombre tan venerado entre sus huestes y nunca suficientemente valorado por el mundo). En el furor provocado por la explicación hubo que sujetar (de mala gana) a uno, que hacha en mano, iba a poner orden en el desaguisado forestal provocado por las arizónicas ingenieriles del monte pedricero.

El río liberado
También pudimos ver con nuestros ojos que las demoliciones de presas no sólo son posibles, sino que generan enormes beneficios ecológicos y paisajísticos al río, dándole continuidad y el sitio y la vida que le corresponde. En el Tranco se levantaba una vieja presa construida en tiempos de Paco "Pantanos". La Confederación del Tajo, en una actuación digna de aplaudir, en 2007 mandó al carajo, con 62 kilos de goma dos, los muros obsoletos de la presa de la Camorza y dio algo de libertad al Manzanares. A pesar de que esta presa era "ejemplo del patrimonio industrial español de la época", su demolición solo ha tenido ventajas ambientales y es difícil encontrar a nadie que añore esta construcción (que se tome nota para otros sitos).

Que el río Manzanares discurra entre espacios protegidos no impide su degradación y la presencia de problemas. La de Grama "que nos cuenta cosas sobre los espacios protegidos" nos abrió los ojos sobre las insuficiencias en la gestión y en la configuración del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, la pseudo-protección generada por el Parque Nacional y los efectos de las medidas normativas de los gobiernos neoliberales del PP.
Algunos de los allí convocados, haciéndo un esfuerzo sobrehumano por seguir vivos tras las explicaciones realizadas

Sorteando corredores de montaña, cacas de perro, chiriguitos ilegales, ruidos y coches aparcados, pudimos llegar a la Charca Verde. El río estaba muy bonito, pero lo podía estar más.

De vuelta, se dio un feliz y ansiado encuentro con los limpiadores del río. Abundaron escenas de abrazos, besos e intercambios de palabras cariñosas entre unos y otros. Ya en la plaza del pueblo, se procedió a una lectura íntima y personal del manifiesto "Por unos ríos vivos", un acontecimiento nunca visto.

Por último llenamos las panzas con unas judias hechas con atino, esmero y amor por los chavales de La Libélula y del Bar La Luna (si pasáis por Manzanares, no os lo perdáis, merece la pena esta gente). Las cervezas, los higos toledanos, los cafés y los chupitos hicieron el resto, mientras las mentes calenturientas planeaban las próximas acciones.

¡¡¡Vivan los ríos limpios y vivos!!!

En el bar La Luna, comentado la lectura personal del manifiesto


Especímenes varios

Soñando con lechugueros y arizónicas

Especímenes. Compárese la difencia de tallaje entre el de blanco y la de negro
¿Por qué pone esa cara Bea? ¿Qué puede estar escuchando? (Posibilidades: "El PP volverá a ganar en Madrid"; "Las presas obsoletas del franquismo son un patrimonio cultural e histórico digno de conservar"; "Ya no quedan truchas salvajes como las de antes"; "En las actividades de ARBA-GRAMA no hay lugar para la improvisación y son ejemplos de seriedad y orden"...)